sábado, 18 de noviembre de 2006

LA LEYENDA DE SCARFACE ROSE (PARTE VII)

¿Os acordáis de esto?:


“Era una noche lúgubre, con una luna llena que enriquecía un paraje tétrico para la vista de cualquier ser humano. Entre tanta oscuridad se podían adivinar unos ojos color azul cielo, de mirada reptil, que parecían amenazar a todo aquel que se acercara a ellos…Así sigue una historia que situamos a final del siglo XVIII, en París con todo el escándalo que allí sucede. Un hombre de ojos claros, mirada desafiante y vestimenta oscura, cabalga a lomos de un corcel negro hacia ningún lugar concreto a media noche.”


 En ese momento estamos, Scarface  al galope esta persiguiendo al hombre que le humilló y al que aún no ha podido vencer. Le saca varias leguas de ventaja, pero va a tanta velocidad que va dejando surcos de herradura en el sueloa los que nuestro protagonista no deja de seguir. En sus ojos solo se puede leer venganza y en su corazón la pregunta dónde estará tan bella dama, ambos sentidos se responden con un ideal, el fin está próximo.


El mosquetero había llegado a un castillo real, tenía órdenes directas que si seguía vivo tras la batalla, debería ir a proteger al rey y no dejar la vida en una causa perdida. Su orgullo no le permitía dejar atrás a sus compañeros mientras estos morían a manos de espadas rebeldes, pero su rey le había obligado a ello.


- Señor…


- Has vuelto, eso significan malas noticias, mi reino está en peligro. ¿Vienes sólo?


- Si mi señor, creo que perdí a la persona que me perseguía.


- ¿Y por qué no le mataste?


- Es que no conseguí ni tan siquiera herirle…


- ¿Entonces era él?


- Si.


- Que no se entere mi mujer o nos matará a ambos. Soldados, doblad las guardias, un poderoso enemigo se acerca…


El mosquetero, se fue hacia los aposentos a acicalarse un poco e inmediatamente ir a hacer guardia, el final estaba cerca, el vendría, y para bien o para mal todo acabaría en esa misma noche. En su habitación se encontraba una hermosa joven, ella le quería pero a su vez le tenía un intenso miedo, era la mujer de un asesino. Aunque trabajara para el rey no dejaba de matar a la gente por encargo, y la siguiente victima no debía morir…


Todo se remonta al pasado, un pasado turbulento donde dos bebés llegaron a palacio y fueron criados como príncipes. Las malas lenguas decían que eran hijos bastardos del rey y que la única forma de entrar a palacio era dejarlos en la puerta como niños abandonados. Esto jamás se supo con certeza, pues obviamente Maria Antonieta, su mujer, era la que llevaba los pantalones en casa y el rey como tal era una figura decorativa. Cabe destacar que Maria Antonieta podía haber incluido una norma para ser mosquetero y era pasar por su habitación cuando el rey no estuviera, pero de ahí a que su mari”d”oneta , le pusiera los cuernos era otro cantar.


Fueron tratados con todos los derechos reales por parte de Luís, como contrapunto la reina no dejo de amargarles la existencia nunca. Se convirtieron en expertos luchadores y mosqueteros,los mejores del reino, hasta que uno de ellos se escapó, no quería seguir allí. El otro se indignó tanto, que salió de palacio para matarle pues era una deshonra para el rey, el mismo rey que les crió como a sus propios hijos. Sólo volvió uno de ellos, al otro se le dió por muerto. Como eran dos gotas de agua nunca se supo con certeza quien había muerto y quien había regresado. Solo se sabe que al día siguiente de su llegada a palacio, la mujer de uno de ellos se marchó de palacio y tardo tiempo en venir siendo recogida con enfado por el que seguía vivo…

2 comentarios:

Oriana dijo...

Uhhmmm... Me suena mucho a "El hombre de la máscara de hierro". Uhhmmm!!! Era esto a lo que te referías???
 
Besets, ^^.

Betty dijo...

Solo hemos hablado una vez...últimamente no me conecto apenas...espero que estes bien y a ver si tenemos ocasion de hablar...fué un placer hablar contigo.
Por cierto has visto el cd nuevo de Black Label Society ;) esta genial ... lo colge en el foro aaaaaa gracias por registrarte Edu.
 
Un abrazo y cuidate.
 
Bea.

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