El encuentro con aquel anciano no hizo más que despertar en él dudas, al tiempo que ya no reparó en descansar y marchó hacia Paris por el camino que este le había indicado.
Tras pasar casi toda la noche hablando, llegó a la ciudad de día y no dudó en adentrarse en un poblado limítrofe sin miedo a que le reconocieran…. Y así fue…
¡Oh dios, es él! -mascullaba la gente-
Scarface miraba de reojo montado desde caballo, una de sus manos recogía las riendas, la otra sujetaba la espada enfundada. Con el pulgar desencajo la empuñadura de la funda y dejo ver unos pocos milímetros del filo de la misma.
- Te estábamos esperando hace tiempo amigo, tú liderarás nuestro ataque. Baja del caballo y ven a tomar un trago del vino francés.
Haciendo caso a la voz bajo, sin volver a envainar la espada, y se mostro atento a los movimientos de la gente de su alrededor. En ese momento se dio cuenta de dos cosas, que aquello no era Paris, y que el viejo le había engañado para llevarle ante esa gente.
- Veo que me conocéis, pero decidme de que, yo no os recuerdo, ni tan siquiera me recuerdo a mi mismo.
El hombre, que parecía ser el líder de aquel poblado respondió:
- Mi nombre es lo de menos, es más importante el nombre de Francia, la cual esta en bancarrota a causa del rey. No te he conocido personalmente hasta hoy, pero sabia desde que nací que en esta batalla lucharíamos juntos. ¿Y tú? Tú eres el elegido para guiarnos a la batalla, fuiste soldado de la corte real y conoces el sitio hacia donde nos dirigimos, nos guiaras hacia la victoria…
- Perdonadme, pero ¿a donde queréis que os lleve?.
- Hacia una prisión conocida como “La Bastilla”, mañana será un día que pasará a la historia…
Tras pasar casi toda la noche hablando, llegó a la ciudad de día y no dudó en adentrarse en un poblado limítrofe sin miedo a que le reconocieran…. Y así fue…
¡Oh dios, es él! -mascullaba la gente-
Scarface miraba de reojo montado desde caballo, una de sus manos recogía las riendas, la otra sujetaba la espada enfundada. Con el pulgar desencajo la empuñadura de la funda y dejo ver unos pocos milímetros del filo de la misma.
- Te estábamos esperando hace tiempo amigo, tú liderarás nuestro ataque. Baja del caballo y ven a tomar un trago del vino francés.
Haciendo caso a la voz bajo, sin volver a envainar la espada, y se mostro atento a los movimientos de la gente de su alrededor. En ese momento se dio cuenta de dos cosas, que aquello no era Paris, y que el viejo le había engañado para llevarle ante esa gente.
- Veo que me conocéis, pero decidme de que, yo no os recuerdo, ni tan siquiera me recuerdo a mi mismo.
El hombre, que parecía ser el líder de aquel poblado respondió:
- Mi nombre es lo de menos, es más importante el nombre de Francia, la cual esta en bancarrota a causa del rey. No te he conocido personalmente hasta hoy, pero sabia desde que nací que en esta batalla lucharíamos juntos. ¿Y tú? Tú eres el elegido para guiarnos a la batalla, fuiste soldado de la corte real y conoces el sitio hacia donde nos dirigimos, nos guiaras hacia la victoria…
- Perdonadme, pero ¿a donde queréis que os lleve?.
- Hacia una prisión conocida como “La Bastilla”, mañana será un día que pasará a la historia…
No hay comentarios:
Publicar un comentario