Cada día, un día más, una esperanza, un sueño, una ilusión y una luz hacia el final.
A su vez menos queda para poder caminar, recuperar mi independencia y respirar.
Y no hay peor jaula que el ser dependiente de alguien y no hay libertad si tus segundos se componen de eternidad para hacer una hora y tus horas son infinitas para completar lo que llamamos día. Muchas X marcadas en un calendario, y muchas más que se deberán marcar, para que yo vuelva a ser yo y no en parte, los demás. Si alguna vez odié y me quejé de la rutina, deseando estoy de que vuelva y si alguna vez me aburro con mi independencia, me daré cuenta de lo egoísta que puedo ser conmigo mismo. Pues no hay mejor consuelo que poder hacer lo que debas o quieras hacer simplemente porque así lo desees.
Meditar no es lo mío, pues me como mucho la cabeza….
P.d. Convertiré el camino lleno de obstáculos, en obstáculo de quien se interfiera en el camino. Me dicen 90 días o más yo me doy 70 y ganaré esta apuesta.
PISARÉ CON LOS DOS PIES Y CON EL ALTA LA HERRADURA EN AÑO NUEVO.