CRÓNICA DE UN VIERNES
Y si mi voz pudiera decir con claridad,
Lo que piensa mi cabeza con sinceridad,
Diría en realidad lo que de verdad siento,
Que a día de hoy me siento muy contento.
Mi razón no es ya un venid problemas y anidad,
El daño en mi ya no surte esa capacidad,
Quizás estoy viviendo un utópico cuento,
Y lo más seguro que al despertarme lo lamento.
Que me revise una inspección de sanidad,
Limpio y sin resquicios de esa cruel maldad,
Me siento tan vivo y libre como el viento,
Que las horas, mi cuerpo devora como alimento.
Gracias por estar ahí, devolviéndome vivacidad,
Por recordarme que para salir de esto tengo capacidad,
Porque aún buscándote, tú vas a mi encuentro,
Por confiar en mi, aun viéndome sin aliento.
Mañana viviré dando gracias a esa elasticidad,
Que ahorcado no me remata con tanta asiduidad,
Porque mis pies se vuelven a acomodar en el asiento,
Y porque si digo que hoy no estoy feliz por ti, miento.
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