XXVI
Se marcha un cuarto de siglo entero,
Más no me preocupo por lo vivido,
En este comienzo no parto de cero,
Experiencias, he vivido y cumplido.
Me siento feliz con la gente ¡os quiero!,
Dedicar el poema a todo ser conocido,
Deciros que en este que entro espero,
Me asiente y demuestre lo ya adquirido.
¿Como soy? No se explicarlo siendo sincero,
Complejo y muy simple lo tengo asumido,
A veces muy frágil, y duro como el acero,
Mala leche y cariño el corazón repartido.
Media vida la paso en un trabajo austero,
Ejercer de maestro es mi gran cometido,
No en lo que mi curro es “maestro quesero”,
Sino con chavales en un colegio metido.
Se me identifica con una perilla primero,
Pelo hacia atrás como pegando un alarido,
Pero en verano suelo cambiar el look entero,
Y nada tiene que ver con todo lo aparecido.
Camiseta, jersey, zapatillas y un vaquero,
Como veis nunca me gusta ser distinguido,
Ropa liviana, cómoda, para poder ir ligero,
Porque como en la vida, no he sido atrevido.
Si se ancla mi vida en la monotonía muero,
Cada año permito tener un sueño cumplido,
Algo distinto que me despiste el mortero*,
Y que de mi vida, parezca recién salido.
Veinticinco años me han hecho muy ligero,
Cuando las cosas no salen estoy obstruido,
Cuantas cosas debería de dejar en el tintero,
Pero nunca lo hago por no caer en el olvido**.
* Mi cabeza
**(Lo sé me quejo demasiado)